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Un experto en temas de seguridad en la estiba y seguridad de la carga ofrece útiles consejos en una entrevista en exclusiva

Según datos de la Asociación alemana de empresas aseguradoras (GDV), el 70 % de los camiones que circulan por las carreteras alemanas no llevan correctamente asegurada la carga.  Y eso a pesar de que el Código alemán de circulación y el Código alemán del comercio obligan a efectuar una correcta sujeción de la carga.

Pero ¿a quién corresponde en última instancia dicha responsabilidad: al agente de transportes, al transportista o al cargador? Y ¿qué cuestiones hay que tener en cuenta al asegurar la carga?

Alfred Lampen, perito, formador y autor especializado en temas de seguridad de la carga en el sector de la logística ofrece útiles consejos al respecto.

Cabestrillo y palets bloquean el espacio hacia adelante

¿En qué consiste exactamente la seguridad de la carga?
Se trata ante todo de que las mercancías permanezcan en el vehículo, que nadie se lesione y que las mercancías no resulten dañadas.

Según la GDV, uno de cada cinco accidentes en el tráfico de camiones es un «accidente por pérdida de carga». Esto se traduce en 1.600 accidentes graves al año en las carreteras alemanas con costes que ascienden a miles de millones.

¿Cómo puede evitarse la falta de seguridad de la carga?

La empresa cargadora desempeña un papel determinante en este contexto.

Imaginémonos que el transportista llega al punto de carga con un vehículo que no es adecuado para la carga en cuestión, un vehículo averiado o sin correas de amarre. A pesar de ello, se carga la mercancía y esta llega dañada al cliente. El cliente presenta una queja, lo que tiene un impacto negativo en el negocio y contraviene además los intereses de la empresa cargadora. Esta situación resulta catastrófica cuando se ponen en peligro vidas humanas, por ejemplo cuando no se han fijado debidamente las bobinas de papel. Una bobina pesa varias toneladas. En caso de un frenado de emergencia, la fuerza centrífuga puede provocar el movimiento incontrolado de la bobina o cualquier otra mercancía. La mercancía acaba en la carretera o es lanzada hacia adelante. Las consecuencias son mortales.

En este caso hubieran sido necesarias unas instrucciones por parte de la empresa cargadora que indicaran que se necesitaban esterillas antideslizantes y correas para asegurar la carga de una determinada manera. Tanto la agencia de transportes como el proveedor de servicios deberían garantizar que se cumplen estas condiciones, puesto que de lo contrario no se les hubiera adjudicado la orden de carga.

¿Existen este tipo de instrucciones? Y, en caso afirmativo, ¿quién comprueba su cumplimiento?

Según el artículo 20 de la Ley 15/2009 del contrato de transporte de mercancías “las operaciones de carga de las mercancías de a bordo de los vehículos, así como su descarga, serán por cuenta, respectivamente, del cargador y del destinatario, salvo que expresamente se asuman estas operaciones por el porteador antes de la efectiva presentación del vehículo para su carga o descarga. Igual régimen será de aplicación respecto de la estiba y desestiba de las mercancías“.

La empresa cargadora es, por tanto, la responsable de preparar las mercancías en envases y embalajes adecuados al modo de transporte y al vehículo que se vayan a utilizar. Asimismo, tiene la responsabilidad de estibar y sujetar adecuadamente la carga, salvo que dichas operaciones hayan sido expresamente contratadas con un operador logístico.

Pero eso no significa que el transportista se quede de brazos cruzados, sino que corresponde justamente a él el control de la estiba que el cargador debe realizar para que el proceso de coloque y amarre de las cargas en el vehículo transcurra sin problemas.

Así, ante un fallo o mala colocación de las cargas en el camión, el transportista podrá avisar y hacer constar por escrito al cargador que algo no se ha contemplado en el proceso de la estiba.

Muchas empresas cargadoras o clientes de la industria y el comercio desconocen hasta cierto punto su responsabilidad en esta cuestión, puesto que no disponen de los datos necesarios. Otros, en cambio, ya lo ponen en práctica casi a la perfección: la industria química es muy rigurosa en este sentido. En este sector se siguen indicaciones muy precisas que deben completarse antes de que salga el camión.

¿Dónde puedo recibir la información para garantizar una sujeción adecuada de la carga?

Las responsabilidades sobre la estiba y el trincaje están definidas en la legislación sobre transporte nacional e internacional de mercancías: Ley del contrato de transporte terrestre, Convenio CMR, Convenio CIM y Reglas de la Haya-Visby, entre otras. También es posible recabar información a través de las asociaciones de transporte y logística.

El transportista debe entender que es él especialmente quien está en peligro, puesto que la carga se encuentra justo detrás suyo.

En caso de un frenado de emergencia, la carga se desplazará hacia adelante, por lo que el conductor es el primero que se ve afectado. Pero, obviamente, también pone en peligro a los demás posteriormente si la carga no asegurada cae sobre la calzada o sobre otros vehículos. Cuando le quede claro, el transportista también asignará más importancia a fijar debidamente la carga. Cualquier hueco hacia la parte delantera debe quedar asegurado, por ejemplo. Esta información es de aprendizaje obligado en las formaciones.

 

De una entrevista con el comisario de averías se desprendió que los daños acaecidos durante el transporte también son atribuibles a errores de empaquetado. ¿Existen ejemplos de un mal empaquetado que haya provocado problemas con la seguridad de la carga?
En el caso de mercancías que van fijadas a un palé, pero que no ocupan todo el palé, por ejemplo. O embalajes de cartón que no han sido debidamente fijados con el papel de embalaje. O cuando solo los palés están sujetos el uno al otro, pero no los paquetes del palé, con lo que, en caso de frenazo, la carga se desplaza. Los bidones de plástico pueden deformarse como consecuencia de ello, lo que hace que las tapas salgan despedidas debido al aumento de la presión, causando el derrame del líquido, que puede ser una sustancia peligrosa.

¿Existen por ejemplo las cinco reglas de oro a cumplir al fijar la carga?

  1. El hueco hacia la parte delantera debe bloquearse mediante una pared frontal, una eslinga y palés e incrementarse la fricción mediante esterillas antideslizantes.
  2. En caso de transportar cargas que puedan volcar como, por ejemplo, bobinas de papel de pie, es preciso montar un sistema anticaída. Se puede evitar el volcado mediante protectores antifricción y correas de amarre.
  3. En caso de cargas que no puedan amarrarse, como por ejemplo bebidas en envases tetra pack, entonces necesito un vehículo estable con un certificado de estabilidad. Si no dispongo de un vehículo de estas características, deberé rechazar la carga.
  4. La superficie de carga debe estar completamente limpia. Este requisito queda claro en cargas de producto granulado: la bolsa resulta dañada, el granulado se sale y ahí es donde se sitúa la nueva carga. Todo acaba cargado sobre una base deslizante. En otras palabras: es necesario pasar la escoba con frecuencia.
  5. Otro punto importante es la comunicación entre el vendedor y el comprador de servicios. Si el agente de transportes sabe qué tipo de medio de sujeción debe llevar para la carga, puede preparar el transporte. Esta información puede ser aportada principalmente por la empresa cargadora.