Autor: | Categoría: Noticias, Transporte por carretera |

El comisario de averías alemán, Karl A. Selig aconseja sobre cómo actuar en caso de daños en el transporte.

Como perito de daños causados durante el transporte y de daños en la mercancía, también denominado comisario de averías, Karl A. Selig tramita desde hace más de 30 años los daños acaecidos durante el transporte. En una entrevista exclusiva con TimoCom, nos presenta útiles consejos e interesantes ejemplos de su día a día laboral.

¿Qué le resulta más fascinante de su trabajo como comisario de averías?

Que siempre aprendes algo nuevo de cada daño tramitado. Nuevas personas, nuevas tecnologías. Se conocen nuevos grupos de productos. Soy como una especie de «detective»  y mi modelo es el detective Colombo.

 ¿Cuál es la función de un comisario de averías? ¿Acusador, perito o juez?

Mi función es la de constatar; constato los daños existentes, su cuantía y los motivos: ¿Por qué se han producido? ¿A cuánto ascienden los daños?  ¿Tienen realmente los daños los costes indicados? ¿Se trata de un siniestro total? ¿Cabe la posibilidad de recuperar una parte, clasificarla o repararla?

En la actualidad se transportan todo tipo de productos, desde manzanas hasta cepillos de dientes. Cualquier artículo puede presentar un daño el día de mañana. Las posibilidades de aprendizaje son tan amplias como la variedad de los productos.

 ¿Cuánto se tarda en solventar un caso de daños en el transporte?

Varía mucho. Algunos daños no son tan obvios. Los daños que más tiempo lleva examinar son los que requieren una investigación de lo realmente ocurrido. Tuvimos, por ejemplo, un caso en el que una partida de carne llegó casi completamente podrida al destinatario.  Según la investigación realizada, la mercancía se había cargado a una temperatura demasiado elevada cuando, además, la carne ya no estaba totalmente fresca. Este procedimiento nos permitió descartar un daño causado durante el transporte. El conductor no había tenido la posibilidad de supervisar el proceso de carga o el estado y la temperatura de la mercancía. Es importante que en este tipo de casos se deje constancia de ello en la carta de porte.

¿Es posible salvar o recuperar cargas dañadas?

Sí, claro que sí. Hace poco me llamaron al volcarse una carga de jamón a las 6:00 de la mañana. En un primer momento, la idea era tirar toda la carga.  No obstante, pudimos recuperarla con agilidad cumpliendo los requisitos de la cadena de frío. Conseguimos recuperar el 70 % de la carga. Mi experiencia me dice que

en el 50 % de los casos, es posible reducir los daños, tanto si lo que se transporta son equipos de juego como productos congelados.

 ¿Cuánto dinero se puede ahorrar al contratar a un comisario de averías?

Depende de cada caso. Pero si se considera que hay empresas que prevén 80.000 – 160.000 euros por daños anuales, estamos hablando de cantidades abismales. Prácticamente lo registran como una partida deudora, sin que tenga que ser así. O bien no tienen suficientes conocimientos o adoptan una postura demasiado cómoda, pues los daños muchas veces no son su responsabilidad.

 ¿Se conoce la labor del comisario de averías en el sector del transporte y la logística?

Muchos desconocen que existe esta posibilidad. Otros no se atreven. Otros piensan que esa es la labor del seguro. O a veces se nos contrata demasiado tarde, es decir, cuando ya prácticamente se necesita una bola de cristal para saber lo que ha pasado realmente. Y eso a pesar de que, dentro de su área, todo comisario puede salir hacia el lugar del incidente en un plazo de media hora tras haber sido contactado y llegar allí como máximo dos horas después para inspeccionar la carga. Merece la pena esperar este máximo de tres horas. Pues, a fin de cuentas, esto permite ahorrar tiempo, nervios y dinero. El patrón de daños cambia por cada hora que pasa. Hace poco se produjo un caso en que las mercancías se habían cargado de forma incorrecta. Descubrimos el fallo por casualidad, puesto que no era evidente. Si no hubiera sido por ello, la empresa hubiera tenido que abonar 40.000 euros por algo con lo que no tenía nada que ver.

 ¿Quién paga al comisario de averías?

Si se acuerda directamente con el seguro, los costes normalmente son sufragados por el seguro.

 ¿Cuáles son las causas principales de los daños en el transporte?

El 80 % de los daños producidos durante el transporte se deben a una planificación deficiente y a un mal embalaje.

Y es que pocos piensan en la mercancía que se transporta y cómo debe embalarse. No queda clara la relación existente entre la fase de producción y el transporte.  Estas funciones recaen en personas diferentes de la empresa que a menudo no se comunican entre ellas o, si lo hacen, de manera insuficiente.

Un ejemplo: En los buenos viejos tiempos del rey Luis, el vino se transportaba en cajas de madera. Para evitar que sufrieran rasguños, las botellas se envolvían además en papel de seda. En algún momento se tuvo la idea de que el vino se podía transportar en cajas y en palés. Sin embargo, empezaron a utilizar cajas cada vez más delgadas y económicas. Si hoy compramos una caja de vino en el supermercado, no podemos estar seguros de que llegue indemne hasta la caja.

Con frecuencia, este tipo de cajas económicas llenas de vino se transportan en camiones durante más de 600 o 2.000 km. Las botellas se mueven, el material se desgasta. Si el conductor frena en seco, la mercancía acaba dañada y se rechazará en destino. Y el veredicto es claro; se dice al conductor: «Has conducido mal. Tú tienes la culpa», cuando, en realidad la responsabilidad es obviamente del remitente de la mercancía. Pues la mercancía debe estar correctamente embalada para poder resistir también las frenadas en seco.

Pero el hecho de que una caja de mayor calidad, con unos costes ligeramente superiores, puede proteger la mercancía un 50 % mejor parece no interesar a la mayoría de responsables de compras de la empresa. Solo se fijan en lo que han ahorrado en la compra, sin tener en cuenta o reflexionar sobre las consecuencias. Las consideraciones deben ir más allá, no solo en lo que respecta al transporte, sino también al almacenamiento. Se acaba ahorrando donde no se debe.

¿Cómo actuar ante un daño producido durante el transporte? ¿Cuáles son los consejos básicos?

Rumanía es un buen ejemplo al respecto. Cuando un conductor rumano sufre daños durante transporte, este rellena un informe en el que se incluyen todos los datos importantes, desde la identidad del conductor hasta la descripción del daño. Saca fotos in situ con su cámara del móvil, que hoy lleva cualquiera. Sacar un par de fotos digitales no cuesta nada y permite ahorrar mucho dinero. Pues es importante ver el aspecto de la mercancía in situ, y no al llegar al almacén. En resumen:

Una planificación y comunicación previas son importantes para evitar daños. Y, en caso de producirse, la documentación in situ es imprescindible.



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