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ecotasa

El sistema de imposición de tasas a los camiones con la llamada Euroviñeta o Ecotasa sigue en discusión desde hace un tiempo. La aplicación del principio de que el que contamina paga es apoyada por grupos ecologistas y lobbys de constructores de autopistas pero este argumento flaquea, ya que los transportistas ya pagan otros impuestos por circular como el impuesto sobre hidrocarburos que compensa más que suficiente por los efectos externos que produce. La idea que subyace en la Euroviñeta es conseguir una internalización de los costes directos de infraestructura y de operación pero muchos critican este medida como una forma más para recaudar impuestos, tal y cómo lo fue el céntimo sanitario. Pues en los impuestos de los contribuyentes ya debería estar incluida una parte precisamente para construcción y mantenimiento de las infraestructuras. La ecotasa sería pues un doble impuesto que además no se implantaría de igual forma en todos los estados miembros, por lo que no puede ser justo por ejemplo que los transportistas españoles paguen por las autopistas alemanas, cuando las usan mientras que los alemanes circulan gratis por nuestras autovías.

Por otra parte, tampoco sería justo que la medida se aplique solo para los camiones, ya que las autopistas también son usadas por coches y otros vehículos. El argumento de que los camiones desgastan más las autopistas por su tamaño y por circular más frecuentemente y, por lo tanto, son menos ecológicos que los coches no es erróneo pero los estudios que demuestran esto no coinciden siempre en las cifras y las fuentes no son del todo fiables. Con frecuencia se exagera también en los números. Pero vamos a ver si el coche realmente es más ecológico que el camión. Vamos a suponer que un camión vacío pesa aproximadamente 15 toneladas y puede transportar 25 toneladas, es decir, algo más que 1,5 veces su propio peso. Un coche normal pesa aproximadamente 1,5 toneladas y transporta de media una o dos personas, es decir, una fracción de su propio peso. Si ponemos como base para el cálculo del consumo del combustible un recorrido de 100 km, el coche consumiría una media de 8,5 veces más que el camión. Hablando claro: donde un coche de 200 kg consume para recorrer 100 km aproximadamente 7-8 litros de combustible, un camión consume 35 litros pero ha transportado 24 toneladas de carga.

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado se matricularon 936.993 vehículos, de los cuales 732.303 fueron turismos y 96.064 camiones y furgonetas. Ni siquiera hay que tener una calculadora para averiguar quien proporcionalmente hizo más consumo de combustible, vertidos de CO2 y causó más accidentes, pues aunque los camiones sean más contaminantes por tamaño y peso, el número de turismos en las carreteras es mucho mayor. El planteamiento para implantar la ecotasa sólo a los camiones con el argumento de quien usa más paga más o por motivos ecológicos se caería por su propio peso.