Autor: | Categoría: Transporte por carretera |

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¿Sabía que las multas a los camioneros pueden ser hasta diez veces más duras en Alemania que en Malta? Desde 58,23 euros en Malta hasta 5.000 o más en Austria, Chipre, Alemania o Irlanda, por la misma falta. Así de extremas pueden ser las diferencias en los importes de las multas para los camioneros.

El Parlamento Europeo quiere armonizar las sanciones en los Estados miembros. Factores económicos o geográficos pueden motivar tan grandes diferencias, pero en el caso de algunos países no es tan fácil de explicar (España, Hungría).

Entre los Estados miembros no solo presentan grandes diferencias los importes de las sanciones, sino también los tipos de sanciones previstas y la clasificación de las infracciones de las normas sociales. Los diferentes tipos de sanciones entre los Estados miembros pueden ser las multas, la inmovilización del vehículo o la privación del permiso de conducción e incluso las penas de prisión. Pero esto es muy irregular, por ejemplo, siete Estados miembros prevén penas de prisión en caso de infracciones grave. Sin embargo, algunos sólo cuando no se paga la multa o cuando una persona ha reincidido en una infracción.  Otro ejemplo lo encontramos en las sanciones por la manipulación del tacógrafo, que por ejemplo se sanciona en Lituania con el pago de una multa de 586 euros, mientras que en Francia la misma infracción puede alcanzar los 30 mil euros y un año de cárcel.

El grado de gravedad de las infracciones también difiere según el país. Por ejemplo, llevar más de un carné de conducir en vigor es una ofensa leve en Bélgica, mientas que en la ley comunitaria está considerado como una «falta muy grave».

El problema es que cada país tiene un enfoque distinto sobre la seguridad vial. Así  por ejemplo, superar en dos horas el límite máximo de horas al volante permitido para los camioneros puede acarrear una multa diez veces más alta en España (4.600 euros) que en Grecia (400 euros). La Comisión parlamentaria de Transporte quiere encontrar una manera «legislativa y práctica» para reducir las diferencias entre Estados miembros sobre el tipo de pena aplicada en cada caso, establecer un mínimo y un máximo para cada infracción, y catalogar cada multa según cada ofensa. Las diferencias existentes provocan importantes problemas transfronterizos que afectan al funcionamiento del mercado interior y a la seguridad vial.

Discriminación entre camioneros

Cada país además trata de forma diferente a los camioneros según su nacionalidad, produciendose de esta forma discriminación entre los camioneros. En Francia por ejemplo son elegidos los holandeses en los controles porque tienen fama de estar más dispuestos a pagar que sus colegas de los países de Europa Oriental. Así lo denunció el europarlamentario Peter van Dalen del partido confesional holandés, Unión Cristiana.

Con el principio de extraterritorialidad se intenta solucionar el problema de la diferencia de criterios entre países. Así pues,  cuando las autoridades competentes de un Estado miembro descubren una infracción cometida en el territorio de otro Estado miembro o de un tercer país y para la que todavía no se haya impuesto ninguna sanción, pueden aplicar la sanción correspondiente. Dichas infracciones son castigadas como si se hubieran cometido en el mismo Estado miembro en que se impone la sanción, y ésta no puede ser discriminatoria. Sin embargo, este principio también puede tener repercusiones negativas sobre la competencia leal en caso de que los Estados miembros castiguen la misma infracción con sanciones muy diferentes: las empresas de transporte que hayan cometido una infracción posiblemente preferirán pagar la sanción por esa infracción en un Estado miembro que aplique multas de importe mucho menor que arriesgarse a sufrir una sanción más alta en otro Estado miembro.

La coordinación en esta materia se hace por tanto necesaria para unificar criterios y permitir a los transportistas ser sancionados de la misma forma en toda Europa. Las normas sociales en el transporte por carretera dejan un gran margen de interpretación a los Estados miembro . Para conseguir una mayor armonización se necesita en primer lugar una interpretación uniforme  y una mayor armonización.

 



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